Pensadores tan diversos como Heidegger, Meister Eckhart, Buda y el autor de la Bhagavad Gita coinciden en que la esencia de la vida espiritual -o del acercamiento al Ser o a lo real- pasa por el desapego o el desasimiento. Por una parte, se enseña en el dharma de la India, el apego a los frutos de los actos es la causa del sufrimiento -pues el mundo es impermanente y las cosas a las que nos apegamos cambian y desaparecen- y en la doctrina del samsara es lo que provee el combustible para que sigamos en la rueda de las reencarnaciones.
Mostrando entradas con la etiqueta desapego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desapego. Mostrar todas las entradas
El Desapego Es La Clave Para la Auténtica Espiritualidad
3 de septiembre de 2019
11 de noviembre de 2018
Hoy 11 del 11 se produce un evento sin precedentes en la historia de la Tierra. Por primera vez se activa de manera definitiva los Códigos de Luz del Alma. Los mismos que fueron desactivados hace miles de años.
Se cumple así un requisito imprescindible para la llegada de la Nueva Tierra: el ser humano, para ascender, tiene que estar complet
27 de septiembre de 2018
Un turista americano fue a El Cairo, con el único objetivo de visitar a un famoso sabio. El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuarto muy simple y lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.
- ¿Dónde están sus muebles? – preguntó el turista.
Y el sabio también preguntó: - ¿Y dónde están los suyos?
22 de diciembre de 2017
El alma es el ser, el “Yo” que habita en el cuerpo y actúa a través de él. El alma vendría a ser la esencia de las personas. Sin el alma es como una lámpara sin electricidad, una computadora sin el software. Con la introducción del alma, el cuerpo adquiere vida, visión y oído, pensamiento y habla, inteligencia y emociones, voluntad y deseo, personalidad e identidad.
30 de diciembre de 2016
Tus pensamientos y creencias crean materia, “antes que pidas ya se te ha concedido”. Nuestro cerebro va atrás en el tiempo, antes de que tu pidas, el universo ya sabe que petición vas a hacer. Si nosotros creemos una verdad, el universo nos traerá experiencias para confirmar nuestra realidad.
27 de diciembre de 2016
¿Dónde reside la enfermedad, la separación, las dependencias, en definitiva las cadenas que nos impiden avanzar? Sólo en la nube densa, hay que salir de la densidad para poder sanar, para poder SER, para poder disfrutar del ESTAR…
Todas las acciones que te hagan salir de la densidad te llevan hacia tu elevación.
Cuando pienses si has sido justo en una actuación y sientas que no tienes elementos para calibrarlo, piensa, “¿mi actuación me saca de la densidad o me sumerge en ella?
A veces hay que salir de una relación para salir de la densidad. Te sientes culpable porque parece que haces daño al otro, pero la realidad de lo que ocurre es que al salirte tú de la densidad creada en tu relación con él, dejas al otro sólo con ella, con esa densidad.
No es el daño que tu le haces, es, sencillamente, que ya no le ocultas su relación densa consigo mismo (con el mundo).
Ya no permites ser usado como vía de escape para lo que el otro tiene en su propia vida.
El daño lo haces únicamente cuando “densificas” con otro en una relación en común con él.
Liberarse es sólo tomar consciencia de que ya eres libre desde hace mucho, y eso es lo que te resta vivir, pero antes debes encararte a tus miedos.
Luego, podrás ayudar a otras personas, pero eso sólo ocurrirá una vez que ya lo puedas hacer desde el desapego de tu propia densidad.
Sólo lo harás cuando seas capaz de mirar desde el otro lado de la nube y ver la nube entera. Ahora entras a formar parte de ella y desde dentro también resultas afectado, por eso no sólo no puedes ayudar, sino que también caes tú.
Desapégate, sigue haciéndolo y no sientas culpa del lugar en el que está cada cual. Sólo ellos pueden salir. Tú no les puedes sacar. Tú sólo puedes salir. Esa, además, es tu misión, para tu beneficio y, aunque ni tú ni ellos lo veáis ahora, también para el suyo.
Desapégate. Atraviesa la nube en la que eres Fulanito de Tal, y mírala. Mírala sin estar en ella. Si lo haces así conocerás quién eres, porque esa nube no es sólo los demás. Conocerás tu existencia entera y la razón de ser de
los demás en tu vida. Sabrás cuál es tu misión, totalmente voluntaria y sabrás también de otras vidas que te pertenecen.
Saca de aquí todo lo que puedas e identifícate con aquello liberado para mirar de frente lo que no lo está.
Y luego, cuando hayas comprendido, vuelve. Fija de nuevo tu atención en la nube, entra en aquello que aún vive dentro y desarrolla lo que ya sabes que tienes que hacer para liberar esas partes sumergidas en el subconsciente y elevarlas, integrándolas con lo ya liberado.
El enfado te lleva a la densidad que tiene en sí mismo el propio enfado, además de que te vincula con la nube de la persona con la que te has enfadado. Es su nube que se ha colado en ti y te produce reacción.
Igual ocurre con el odio, el juicio, la envidia, etc.
Tienes que saber que no necesitas nada de otro. Todo lo que necesitas es de la fuente, y es justo aquello que te pertenece por definición, y es aquello que te llegará si estás en tu sitio, porque es en ese lugar justo donde cae, donde “llueve” lo que es tuyo.
Pero, ¿y si te has ido de tu sitio y has dejado que te lo usurpe otro? Entonces le llegará a él y se lo querrás quitar.
Creerás que en justicia es tuyo, pero de esa manera no te pertenece, sólo te pertenece si te cae a ti directamente del Universo.
Luego, quédate en tu sitio y no desearás nada de nadie y nadie te quitará lo tuyo, puesto que estará protegido por el “vehículo de descenso”, por la carretera que te une con el lugar elevado desde donde “llueve” lo que te pertenece.
No dejes que te tambaleen los ataques y tonterías de los demás, si no te quedarás ahí, en su ataque, en su tontería. Les pertenecerás en la medida en que te afecte.
La enfermedad existe sólo dentro de la densidad de la nube. Si sacamos de la densidad la mente que se corresponde con un órgano enfermo, éste,automáticamente, sana. Enferma sólo porque está en la nube. Y al estarlo tiene que definirse, y definirse siempre es a favor de algo, pero también en contra de algo.
Para sanar el cuerpo hay que reconocer qué parte de tu mente representa las células dañadas, ver qué actuación tienen éstas dentro de la nube y entonces descender todo el espíritu sanado hacia ellas y fusionarse hasta equilibrarlo con la vibración de la mente equilibrada (como se repara una mayonesa cortada).
Una vez se haya integrado todo lo dañado en la porción de mente liberada, se sanará lo enfermo porque emergerá del lugar donde la enfermedad existe.
Eso es amor a uno mismo, por uno mismo y, por ende, con respecto a todo lo relacionado con uno mismo.
Nadie se puede sanar dentro de la nube. Porque en ella, todo movimiento es lateral. Para sanar tiene que haber un movimiento vertical ascendente, puesto que la enfermedad es un movimiento vertical descendente.
La salud total no existe dentro de la nube, puesto que esta es un lugar de dependencias y dualidad. Es decir, de falta de Unidad y Libertad.
Los amores terrenales también pueden conducir a la enfermedad puesto que representan dualidad ya que si amas a “esta” persona, lo haces en detrimento de “la otra”.
Así es el amor en la nube porque es el único modo de amar aunque quisiéramos amar a todos. Si el amor es terrenal, personal, y no universal, está enfermo.
Ve la vida desde donde la ve la divinidad. Tal vez no sea fácil, pero puedes.
Para ello es imprescindible:
– Silencio
– No juicio
– Atención
Porque sin el silencio personal sólo vemos la vida relativa, la que tenemos dentro, no la universal, de la que la nuestra es sólo una parte.
No juicio porque el juicio nos quita realidad. Hacemos que la realidad dependa de una opinión, de unos intereses. Cuando el juicio existe, todo lo demás lo hace a través de él.
Entonces, pongamos atención. Habiendo eliminado el juicio y el ruido, ya no somos nosotros atentos, no nosotros, el que lleva nuestro nombre y se gana la vida de tal manera, etc. Nos convertimos en Atención Pura. Esa es la visión divina.
Todas las acciones que te hagan salir de la densidad te llevan hacia tu elevación.
Cuando pienses si has sido justo en una actuación y sientas que no tienes elementos para calibrarlo, piensa, “¿mi actuación me saca de la densidad o me sumerge en ella?
A veces hay que salir de una relación para salir de la densidad. Te sientes culpable porque parece que haces daño al otro, pero la realidad de lo que ocurre es que al salirte tú de la densidad creada en tu relación con él, dejas al otro sólo con ella, con esa densidad.
No es el daño que tu le haces, es, sencillamente, que ya no le ocultas su relación densa consigo mismo (con el mundo).
Ya no permites ser usado como vía de escape para lo que el otro tiene en su propia vida.
El daño lo haces únicamente cuando “densificas” con otro en una relación en común con él.
Liberarse es sólo tomar consciencia de que ya eres libre desde hace mucho, y eso es lo que te resta vivir, pero antes debes encararte a tus miedos.
Luego, podrás ayudar a otras personas, pero eso sólo ocurrirá una vez que ya lo puedas hacer desde el desapego de tu propia densidad.
Sólo lo harás cuando seas capaz de mirar desde el otro lado de la nube y ver la nube entera. Ahora entras a formar parte de ella y desde dentro también resultas afectado, por eso no sólo no puedes ayudar, sino que también caes tú.
Desapégate, sigue haciéndolo y no sientas culpa del lugar en el que está cada cual. Sólo ellos pueden salir. Tú no les puedes sacar. Tú sólo puedes salir. Esa, además, es tu misión, para tu beneficio y, aunque ni tú ni ellos lo veáis ahora, también para el suyo.
Desapégate. Atraviesa la nube en la que eres Fulanito de Tal, y mírala. Mírala sin estar en ella. Si lo haces así conocerás quién eres, porque esa nube no es sólo los demás. Conocerás tu existencia entera y la razón de ser de
los demás en tu vida. Sabrás cuál es tu misión, totalmente voluntaria y sabrás también de otras vidas que te pertenecen.
Saca de aquí todo lo que puedas e identifícate con aquello liberado para mirar de frente lo que no lo está.
Y luego, cuando hayas comprendido, vuelve. Fija de nuevo tu atención en la nube, entra en aquello que aún vive dentro y desarrolla lo que ya sabes que tienes que hacer para liberar esas partes sumergidas en el subconsciente y elevarlas, integrándolas con lo ya liberado.
El enfado te lleva a la densidad que tiene en sí mismo el propio enfado, además de que te vincula con la nube de la persona con la que te has enfadado. Es su nube que se ha colado en ti y te produce reacción.
Igual ocurre con el odio, el juicio, la envidia, etc.
Tienes que saber que no necesitas nada de otro. Todo lo que necesitas es de la fuente, y es justo aquello que te pertenece por definición, y es aquello que te llegará si estás en tu sitio, porque es en ese lugar justo donde cae, donde “llueve” lo que es tuyo.
Pero, ¿y si te has ido de tu sitio y has dejado que te lo usurpe otro? Entonces le llegará a él y se lo querrás quitar.
Creerás que en justicia es tuyo, pero de esa manera no te pertenece, sólo te pertenece si te cae a ti directamente del Universo.
Luego, quédate en tu sitio y no desearás nada de nadie y nadie te quitará lo tuyo, puesto que estará protegido por el “vehículo de descenso”, por la carretera que te une con el lugar elevado desde donde “llueve” lo que te pertenece.
No dejes que te tambaleen los ataques y tonterías de los demás, si no te quedarás ahí, en su ataque, en su tontería. Les pertenecerás en la medida en que te afecte.
La enfermedad existe sólo dentro de la densidad de la nube. Si sacamos de la densidad la mente que se corresponde con un órgano enfermo, éste,automáticamente, sana. Enferma sólo porque está en la nube. Y al estarlo tiene que definirse, y definirse siempre es a favor de algo, pero también en contra de algo.
Para sanar el cuerpo hay que reconocer qué parte de tu mente representa las células dañadas, ver qué actuación tienen éstas dentro de la nube y entonces descender todo el espíritu sanado hacia ellas y fusionarse hasta equilibrarlo con la vibración de la mente equilibrada (como se repara una mayonesa cortada).
Una vez se haya integrado todo lo dañado en la porción de mente liberada, se sanará lo enfermo porque emergerá del lugar donde la enfermedad existe.
Eso es amor a uno mismo, por uno mismo y, por ende, con respecto a todo lo relacionado con uno mismo.
Nadie se puede sanar dentro de la nube. Porque en ella, todo movimiento es lateral. Para sanar tiene que haber un movimiento vertical ascendente, puesto que la enfermedad es un movimiento vertical descendente.
La salud total no existe dentro de la nube, puesto que esta es un lugar de dependencias y dualidad. Es decir, de falta de Unidad y Libertad.
Los amores terrenales también pueden conducir a la enfermedad puesto que representan dualidad ya que si amas a “esta” persona, lo haces en detrimento de “la otra”.
Así es el amor en la nube porque es el único modo de amar aunque quisiéramos amar a todos. Si el amor es terrenal, personal, y no universal, está enfermo.
Ve la vida desde donde la ve la divinidad. Tal vez no sea fácil, pero puedes.
Para ello es imprescindible:
– Silencio
– No juicio
– Atención
Porque sin el silencio personal sólo vemos la vida relativa, la que tenemos dentro, no la universal, de la que la nuestra es sólo una parte.
No juicio porque el juicio nos quita realidad. Hacemos que la realidad dependa de una opinión, de unos intereses. Cuando el juicio existe, todo lo demás lo hace a través de él.
Entonces, pongamos atención. Habiendo eliminado el juicio y el ruido, ya no somos nosotros atentos, no nosotros, el que lleva nuestro nombre y se gana la vida de tal manera, etc. Nos convertimos en Atención Pura. Esa es la visión divina.
19 de diciembre de 2016
Cada
día de la semana tiene una energía particular que puede ser utilizada
para trabajar con las leyes universales que nos rigen. En este post te
describimos la energía de cada día para que después de la mano de Deepak
Chopra llevas a la practica una ley universal cada día.
10 de noviembre de 2016
El Viernes, 11 de noviembre de 2016 se producirá un evento sin precedentes en la historia de la Tierra. Por primera vez se activarán de manera definitiva los Códigos de Luz del Alma. Los mismos que fueron desactivados hace miles de años.
14 de octubre de 2016
La Tierra está siendo sometida a cantidad de cambios vibracionales para su propia evolución, esto hace que nosotros sus habitantes tengamos que acostumbrarnos a ellos, te proponemos 12 claves para acompañar el cambio energético del planeta y ascender con él.
MEDITACIÓN DIARIA. Ayer era recomendable, hoy es imprescindible. La meditación diaria es el combustible de nuestro cuerpo y nuestra alma para recorrer este tiempo. Háganlo de manera simple: tres fases, respiración consiente, relajación corporal, llegada de luz. Cuanto más simple, más fácil será incorporarla como hábito.
MEDITACIÓN DIARIA. Ayer era recomendable, hoy es imprescindible. La meditación diaria es el combustible de nuestro cuerpo y nuestra alma para recorrer este tiempo. Háganlo de manera simple: tres fases, respiración consiente, relajación corporal, llegada de luz. Cuanto más simple, más fácil será incorporarla como hábito.
2 de septiembre de 2016
¿Qué
es más noble para el corazón? Decía el poeta… Muchas veces nos han
incitado a no cambiar de vida o de lo que fuera argumentando que
teníamos un gran tesoro a nuestro lado. Pero el corazón no entiende de
tesoros, se guía por la imprudencia, por la fatalidad de perderlo todo a
cambio de nada.
El corazón no se apega a las cosas, ni a las
personas, ni a los deseos. Sigue sus dictados más allá de lo que la
mente juzgue como bueno o necesario. Si lo dejamos libre, llena nuestras
vidas de cambios, de enseñanzas, de aprendizajes, de futilidad. Sus
arrebatos nos conducen hacia experiencias nunca imaginadas, hacia
excitantes aventuras jamás soñadas.
28 de julio de 2016
De
lo único que somos dueños en nuestra vida es de nuestro libre albedrío,
de nuestra libertad… sin embargo a menudo la hipotecamos creando cada
vez más y más apegos que terminan adueñándose de nosotros. descubre aquí
que el auténtico desapego es no dejarse poseer por nada ni por nadie…
La palabra “desapego” está muy de actualidad en contextos como el de la autoayuda, el crecimiento personal y la espiritualidad.
Algo
que está ocurriendo muy a menudo es que tendemos a confundir algunos
términos y enfoques. Desapego no es, en absoluto, “no poseer nada” o
construir relaciones afectivas donde evitar precisamente ese apego
afectivo que nos aporta seguridad y bienestar.
11 de julio de 2016
Para tener una relación sana debemos aprender el desapego, pues no es recomendable estar con alguien por miedo a estar solo o para que nos haga feliz. Al escoger estar con una pareja debemos sentirnos felices y seguros solos o acompañados, así no cargamos la relación con expectativas que no permitirán su crecimiento.
El desapego o ‘soltar’ es una lección esencial de aprender, pero es un concepto difícil de asimilar y entender, por eso comparto algunos puntos que aclaran lo que es y lo que no es:
1 de marzo de 2016
¿Es posible amar sin equivocarnos tanto y que el sufrimiento sea la
excepción y no la regla? ¿Cómo amar sin morir en el intento y aun así
disfrutarlo y sentir su irrevocable pasión? Preguntas muy interesantes
que alguna vez pudimos habernos hecho sin encontrar una clara respuesta.
Sin embargo, Walter Riso nos propone una serie de principios que
podrían ayudarnos a encontrar un camino hacia el amor sin sufrimiento.
En esta ocasión destacaremos algunos puntos importantes de su libro
titulado: MANUAL PARA NO MORIR DE AMOR. Diez Principios de Supervivencia
Afectiva.
Walter Riso es un reconocido psicólogo italiano, graduado en la
Universidad de Colombia y master en bioética. Desde hace casi treinta
años trabaja como terapeuta, práctica que alterna con el ejercicio de la
cátedra universitaria, la realización de investigaciones en la práctica
clínica y publicaciones científicas y de divulgación psicológica.
Cuenta con varias obras publicadas, entre las que se encuentra la que
en esta ocasión comentaremos, la cual, seguramente gran parte del
público ya habrá leído o, al menos, escuchado, ya que Walter Riso cuenta
con un número incalculable de seguidores.
share: facebook | twitter | pinterest
Etiquetas:
amar,
amor,
amor propio,
asertividad,
autoestima,
chantaje emocional,
comapañera,
compañero,
complicidad,
Comprender,
confianza,
confiar,
corazón,
desamor,
desapego,
me amo,
me quiero,
reflexión,
verdadero yo
29 de febrero de 2016
Para
tener una relación sana debemos aprender el desapego, pues no es
recomendable estar con alguien por miedo a estar solo o para que nos
haga feliz. Al escoger estar con una pareja debemos sentirnos felices y
seguros solos o acompañados, así no cargamos la relación con
expectativas que no permitirán su crecimiento.
El desapego o
‘soltar’ es una lección esencial de aprender, pero es un concepto
difícil de asimilar y entender, por eso comparto algunos puntos que
aclaran lo que es y lo que no es:
Artículo: 25 Frases Para Proteger Nuestra Independencia Emocional
Debemos de aprender a disfrutar de proteger nosotros mismos, en
soledad y en compañía, y evitar que nuestra felicidad dependa de los
demás. El único amor que se puede imponer es el amor propio. Tenemos que
atar en corto a nuestras inseguridades, impidiendo que nos esclavicen,
eligiendo ser dueños de nosotros mismos y dirigiendo nuestra vida.
Amor
y dependencia están reñidos, si coexisten se destruyen. En el caso de
que esto ocurra, aunque la relación de pareja permanezca, el amor se
oscurecerá y se someterá a la dependencia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






