Artículo: Los 10 Principios De Walter Riso Para No Morir De Amor

1 de marzo de 2016


¿Es posible amar sin equivocarnos tanto y que el sufrimiento sea la excepción y no la regla? ¿Cómo amar sin morir en el intento y aun así disfrutarlo y sentir su irrevocable pasión? Preguntas muy interesantes que alguna vez pudimos habernos hecho sin encontrar una clara respuesta.

Sin embargo, Walter Riso nos propone una serie de principios que podrían ayudarnos a encontrar un camino hacia el amor sin sufrimiento. En esta ocasión destacaremos algunos puntos importantes de su libro titulado: MANUAL PARA NO MORIR DE AMOR. Diez Principios de Supervivencia Afectiva.

Walter Riso es un reconocido psicólogo italiano, graduado en la Universidad de Colombia y master en bioética. Desde hace casi treinta años trabaja como terapeuta, práctica que alterna con el ejercicio de la cátedra universitaria, la realización de investigaciones en la práctica clínica y publicaciones científicas y de divulgación psicológica.  Cuenta con varias obras publicadas, entre las que se encuentra la que en esta ocasión comentaremos, la cual, seguramente gran parte del público ya habrá leído o, al menos, escuchado, ya que Walter Riso cuenta con un número incalculable de seguidores.


Manual para No Morir de Amor

En general, este trabajo plasma  algunos de los problemas que convierten el amor en un motivo de agonía y angustia, y propone una serie de principios básicos de supervivencia afectiva con el fin de proporcionar algunas herramientas para no morir de amor y, de esta forma, cambiar nuestra concepción del amor tradicional por una más renovada y saludable. Esta obra  contiene útiles consejos ante situaciones comúnmente vistas (con las que muchas personas nos identificamos),  y que  debemos tener en cuenta para asegurar una vida emocional plena y saludable. Como todo en la vida, un cambio requiere de decisión, esfuerzo, amor propio, voluntad y sentido de desapego….tal vez no sea fácil, pero tampoco resulta imposible comenzar a amarnos primero a nosotros mismos. Por lo anterior, sugiero leer todo el libro, entenderlo, reflexionar concienzudamente y tomar de sus páginas lo que consideremos adecuado para nosotros.  En lo personal,  el trabajo que este autor realiza es sobresaliente  y de gran utilidad, sobre todo,  para quienes hemos atravesado por relaciones complicadas y adversas.

Los 10 principios de supervivencia afectiva:


1. Si ya no te quieren, aprende a perder y retírate dignamente.
Es primordial, decirse uno mismo: ¿quiero estar con una persona que no me quiere? Hay que saber perder, reconocerse perdedor, aunque duela, pero es menos doloroso perder una relación, que perder una vida en una relación, insistiendo en algo que ya no existe. Es mejor utilizar toda esa energía en recuperarse uno mismo, alejándose de la fuente del dolor.

2. Casarse con el amante es como echarle sal al postre.
¿Amante o no amante? ¿Hay algún riesgo que te quedes sin pareja y sin amante? ¿Conoces a tu amante lo suficiente para saber si son compatibles para una vida de pareja? ¿Es realmente amor, o es sólo pasión, sexo, placer? ¿Eres capaz de confiar en la fidelidad del que fue amante y ahora comparte tu vida?  Solamente un pequeño porcentaje de amantes que acaban casándose o se van a vivir juntos, mantienen una relación que funcione”, mantiene el experto.


3. Evita el sacrificio irracional: no te anules para que tu pareja sea feliz.
Este punto se refiere a la costumbre que tienen muchas personas de tratar de ser menos por todos los medios, para que la pareja se sienta más. Muchas veces la poca capacidad de la pareja nos duele, e intentamos eliminar este sufrimiento a cualquier precio, hundiéndonos para que la pareja salga a flote. Esta conducta se llama autoaniquilación psicológica por afecto.

4. ¿Ni contigo ni sin ti? ¡Corre lo más lejos posible!
La indecisión es una manera distorsionada de amar. Muchas veces, sin darnos cuenta, hacemos daño a nuestra relación de pareja entre un sí quiero pero no. Para aquellos enamorados a quienes su pareja martiriza con el tan manido “ni contigo ni sin ti”, Riso aconseja que corran con todas las fuerzas lo más lejos posible y no salten al compás del otro, sino que sean rotundos y contundentes en el “se acabó”. Si deseas una relación de pareja, iniciala con una persona COHERENTE entre sus actos y sentimientos.

5. El poder afectivo lo tiene quien necesita menos al otro.
Otro principio de supervivencia radica en alertar sobre que el poder afectivo lo tiene quien necesita menos del otro,  y no faltan quienes intentan sacarle provecho con el mensaje implícito de que se irán si no le dan lo que desea.   La solución radica en recuperar la autonomía, el propio poder, asumir la libertad. El apego idiotiza.

6. No siempre un clavo saca a otro: a veces, los dos quedan adentro.
Es innegable que existen amores enquistados, aquellos que pasa el tiempo y siguen estando ahí, entonces muchas veces ocurre que se piensa en conocer a alguien para olvidar el pasado, pero esto casi nunca es una buena opción, ya que al final, el clavo se hunde más si añades otro. Primero hay que sacar el viejo clavo y luego, si tienes suerte, hallarás una persona que valga la pena y que pueda a entrar en tu vida tranquila y sin estorbos del exterior.

7. Si el amor no se ve ni se siente, no existe o no te sirve.
El amor se nota, y mucho. Cuando hay amor de verdad, se ve, se siente que te admiran, que te quieren, que te respetan, por lo tanto no se debe consentir nunca la indiferencia, el desprecio, las justificaciones, la falta de comunicación, la falta de prioridades. O te aman o no te aman, No hay más.

8. No idealices al ser amado: míralo como es, crudamente y sin anestesia.
Uno de los errores capitales, la idealización. Muchas veces se hace porque necesitamos justificar las necesidades de nuestro ego, idolatrando a alguien al que apenas conocemos. Se recomienda identificar las distorsiones, mira la realidad tal cual es, no magnificar ni rendir pleitesía a nadie.

9. El amor no tiene edad, pero los enamorados sí.
Los contrastes generacionales es el punto a tener en cuenta, es decir, no es lo mismo una relación de alguien de 20 con alguien de 30, que alguien de 30 con alguien de 40. Son situaciones de madurez, estados emocionales e ideales diferentes, aunque hay relaciones que puedan prosperar, lo que hay que tener en cuenta básicamente es pensar qué se quiere para la vida.

10. Algunas separaciones son instructivas; te enseñan lo que no quieres saber del amor.
Lo fundamental en este punto es no ver la separación como un trauma, tomarse la ruptura como un paso más hacia el aprendizaje personal, tener claro que en todas las relaciones siempre hay un 50% de responsabilidad de cada uno, ser consciente de los errores, de la falta de límites. No se debe añorar algo inexistente, esa es la premisa de la que se debe partir. “Tienes la obligación, el deber y el poder para contigo mismo de empezar de nuevo. Arranca de cero, siéntete un triunfador por tener las fuerzas y las agallas para ello, recuerda siempre que ahora tienes a tu favor que sabes lo que NO QUIERES para ti”.

En general los principios que propone Riso, se basan en reacciones, patologías, hábitos o impulsos que mucha gente solemos manifestar dentro de una relación, como pueden ser la dependencia, la compulsividad, la idealización, los celos, la indecisión y el apego, así como las reacciones ante situaciones de ruptura amorosa. Por tanto, debemos ser capaces de entender cómo percibimos nuestras relaciones, y cómo enfrentamos nuestros sentimientos,  emociones y pensamientos, ya que es fundamental para determinar nuestra vida.

Es imprescindible analizar las situaciones que se nos presenten y  enfrentarlas de la manera más adecuada, y no seguir bajo los juegos que la mente y los apegos pueden crear.  Es importante informarse, mantener un equilibrio emocional, una autoestima sana, entre otras acciones, con el fin de asumir razonablemente cualquier tipo de situación.


 
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