El misterio del amor nos vuelve locos; sentir el amor no es lo mismo que explicarlo a alguien más porque es algo inexplicable, irrepetible y extremadamente extraño. Es una gran contradicción y un sentimiento irrepetible pues, como diría Francisco de Quevedo:
“Es hielo abrasador, es fuego helado
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado”.
Intentamos describir el concepto con filosofía, psicología y hasta existe una fórmula matemática para explicarlo, pero en realidad nadie sabe qué es realmente. Es un misterio de la experiencia humana.