Debajo de tu piel vive tu alma. A ratos escondida entre las dudas y secuestrada por los miedos y otras veces valiente, mostrando las heridas que ha sufrido a lo largo del tiempo. Sin embargo, solo aquellos que se acercan lo suficiente pueden llegar a conocer la verdad que se esconde tras esa piel de cordero.
Aunque pueda parecer que ese escudo que protege tu alma es fino y débil, es más duro y opaco de lo que imaginas. Muta desde el perfecto disfraz de cándida inocencia y confiere la protección más potente ante las amenazas que llegan desde el exterior de nuestro cuerpo.








