La comodidad siempre es peligrosa. Lo es porque no nos deja ver más allá de lo simple, de lo a gusto que nos encontramos, de lo que conocemos y del conformismo. Así, con frecuencia caemos en las trampas que nos ha preparado el espejismo de bienestar en el que creemos vivir.
“Vivir sólo buscando la seguridad y la comodidad es vivir dentro de unas murallas donde se está muerto.” J.M. Fericgla.