No es nada extraño ver a una mujer y un hombre enamorados durmiendo con su amor. No es nada extraño verla acurrucándose entre sus brazos y a él abrazándola con ternura viendo como ella se queda dormida en su pecho o en su hombro.
Una mujer y un hombre sólo duermen con alguien a quien realmente aman. Sólo comparten sus sueños con quien se sienten confiados. Sólo comparten su espacio con quien les haga sentir seguros y cómodos en el suyo. Sólo duermen con quien es capaz de darle felicidad y tranquilidad.
Una mujer y un hombre sólo duermen con alguien a quien realmente aman. Sólo comparten sus sueños con quien se sienten confiados. Sólo comparten su espacio con quien les haga sentir seguros y cómodos en el suyo. Sólo duermen con quien es capaz de darle felicidad y tranquilidad.