En lo profundo de mi ser hay una fuente infinita de amor. Ahora
permito que este amor aflore a la superficie. Este amor llena mi
corazón, mi mente, mi conciencia, mi ser, e irradia en todas las
direcciones y retorna a mí multiplicado. Cuanto más amor utilizo y doy,
más tengo para dar; la provisión es infinita.
El empleo del amor me hace sentir bien, es una expresión de mi alegría interior.
Me
amo, por lo tanto, cuido mi cuerpo amorosamente. Con amor lo sustento
con alimentos y bebidas que lo nutren; con amor lo arreglo y lo visto y,
mi cuerpo responde con amor, con salud y energía vibrantes.