Si bien no está mal entregarse a los demás, debemos procurar que este acto sea recíproco y, a su vez, aprender a no sentirnos mal si no podemos satisfacer sus necesidades
¿Cuántas veces te has partido en pedazos por los demás? Es algo muy común, en especial entre nosotras, las mujeres. Deseamos llegar a todos los brazos, a todas las necesidades de los demás para ofrecer bienestar y felicidad.