Las palabras son sagradas, tienen fuerza y vibran con la energía y la intención que se ponga en ellas. Las palabras de espiritualidad pueden modificar la realidad, por ello la importancia de cuidar lo que se piensa y lo que se dice.
Es posible utilizar las palabras para reforzar y alcanzar las metas trazadas, a través de decretos y afirmaciones. Otra forma sencilla y eficaz de emplear las palabras a favor, es crear recordatorios.
