En la actualidad, compartimos momentos de nuestras vidas a través de internet constantemente. Exponemos nuestras fotos, vídeos y pensamientos esperando recibir un “me gusta” a cambio. ¿Para qué? ¿Necesitamos la aprobación de gente que no vemos a menudo para sentir que nuestra vida es emocionante?
La realidad es que esto puede suponer una gran influencia de las redes sociales en nuestra autoestima. Y no sólo por la cantidad de interacciones que obtenemos con una publicación. Aunque no seamos del todo conscientes de ello, hay más factores a tener en cuenta para evitar problemas de autoestima asociados al uso de las nuevas tecnologías.
