Un profesor universitario llegó ante el Maestro y le dijo: “Soy un gran estudioso de las tradiciones espirituales de Oriente y Occidente, y antes de decidirme a seguir tu camino me gustaría que me respondieras algunas preguntas sobre el origen del mundo, el destino de las almas, la infinitud del Universo y muchas otras cosas que necesito saber”.
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La Flecha Envenenada (Parábola Zen)
11 de marzo de 2019
24 de septiembre de 2018
Encerrarse en una burbuja de protección.
Lo único que logra este tipo de ejercicio es fomentar la idea de que algo externo puede tener más poder que nosotros. Nuestra mente percibe que hay algo allí afuera que puede, por ejemplo, lastimarnos o hacernos daño. Pero, según las enseñanzas espirituales, TODO ES DIOS; por lo tanto, nada puede hacernos daño.
28 de febrero de 2017
La maleta de viaje a nuestro interior debe contener básicamente “conocimientos”. Aquello se puede conseguir mediante “los maestros”.
¿Pero quiénes son los “maestros”? ¿Son sólo personas?
¿Pero quiénes son los “maestros”? ¿Son sólo personas?
18 de octubre de 2016
Cuando la vida es tu maestro todo se convierte en un aprendizaje, cuando la vida es tu maestro permaneces libre de dogmas, cuando permites que sea la vida a través de las experiencias que te va presentando sea tu maestro entonces sabrás que el sendero que estás recorriendo es el tuyo, que los aprendizajes que estás asimilando son los que te corresponden, cuando disfrutas de la maestría de la vida te conviertes en tu propio maestro…
Cualquiera puede ser un maestro, un perro, un ladrón, un niño, una enfermedad, un vecino ruidoso… Solo tenemos que mirarles con los ojos del discípulo, con los ojos agradecidos del que sabe que cueste lo que cueste el aprendizaje vale la pena, porque es justo lo que necesita en ese instante de su vida y es por ello que se le presenta
Cualquiera puede ser un maestro, un perro, un ladrón, un niño, una enfermedad, un vecino ruidoso… Solo tenemos que mirarles con los ojos del discípulo, con los ojos agradecidos del que sabe que cueste lo que cueste el aprendizaje vale la pena, porque es justo lo que necesita en ese instante de su vida y es por ello que se le presenta
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