En este artículo te voy a mostrar como hacer un "Contrato De Liberación De La Influencia De Nuestros Padres". Sólo tienes que hacer lo que te indico y veras muy pronto los resultados. Yo lo llevo haciendo desde el miércoles y la semana que viene lo dejaré todo listo y a esperar esos esperados resultados. -Antonio Rodríguez.
Mostrando entradas con la etiqueta hijo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hijo. Mostrar todas las entradas
Contrato De Liberación De La Influencia De Nuestros Padres
3 de junio de 2017
20 de febrero de 2017
Si tienes un hijo varón, ve tejiéndole unas alas con hilos rojos de admiración, cosidas con agujas de dignidad y plumas de ángeles en libertad y en su mochila, el día que parta, coloca el latido de tu corazón, y varitas de hogar para comenzar su propio nido para que encuentre el amor de una mujer y lo dignifique con tu ejemplo.
Porque los hijos varones, no siempre regresan, se les ha sido dada la semilla y han de cuidar que crezca sana, por eso si tienes un hijo varón, dale principios, sentido de responsabilidad y aprecio por su nombre, porque son los varones los que resguardan el corazón de las mujeres y quienes no deben perder nunca su admiración.
Si tienes un hijo varón, sabrás que hay que amarlos en la misma medida que los vas soltando, sabrás lo que duele y lo mucho que te enseñan, si tienes un hijo varón has tenido la gran oportunidad de enseñarle de primera mano el motivo de la confianza de las mujeres, la fortaleza que les aportan y el inmenso amor que les inspiran.
Si tienes un hijo varón, sabrás que a ellos se les ama en la misma medida que se les empuja a volar, con orgullo y con confianza, con aprecio y admiración por su temperamento y con la satisfacción que provoca su apuesta por el futuro, porque los hijos varones se guían por la fuerza del espíritu y amarán fuertemente en libertad, como tú encontraste el tuyo.
Cerca o lejos, si tienes un hijo varón, has ayudado a construir el mundo que necesitan todas las mujeres, de respeto, de esperanza, de valor y de dignidad de género.
Porque los hijos varones, no siempre regresan, se les ha sido dada la semilla y han de cuidar que crezca sana, por eso si tienes un hijo varón, dale principios, sentido de responsabilidad y aprecio por su nombre, porque son los varones los que resguardan el corazón de las mujeres y quienes no deben perder nunca su admiración.
Si tienes un hijo varón, sabrás que hay que amarlos en la misma medida que los vas soltando, sabrás lo que duele y lo mucho que te enseñan, si tienes un hijo varón has tenido la gran oportunidad de enseñarle de primera mano el motivo de la confianza de las mujeres, la fortaleza que les aportan y el inmenso amor que les inspiran.
Si tienes un hijo varón, sabrás que a ellos se les ama en la misma medida que se les empuja a volar, con orgullo y con confianza, con aprecio y admiración por su temperamento y con la satisfacción que provoca su apuesta por el futuro, porque los hijos varones se guían por la fuerza del espíritu y amarán fuertemente en libertad, como tú encontraste el tuyo.
Cerca o lejos, si tienes un hijo varón, has ayudado a construir el mundo que necesitan todas las mujeres, de respeto, de esperanza, de valor y de dignidad de género.
4 de diciembre de 2015
En general, la paciencia no es el punto fuerte de los padres de hoy en día. Tal vez, la paciencia no sea algo especialmente extendido. El estrés al que estamos sometidos, la competitividad del entorno, las prisas, las altas expectativas que ponen en nosotros y que nosotros ponemos en nuestros hijos y la incertidumbre sobre lo que pasará en el futuro nos crispa.
Si a eso le sumamos que los niños son, por definición, exasperantes, nos encontramos ante una situación difícil de dominar -aunque no imposible-. Los niños pueden volverte loco, pero está en su naturaleza actuar así. Pero dejarse llevar y perder el control es cosa de los padres.
Mantener el control es la clave para ser padres más pacientes. El control -o, más bien, el auto control– ayuda a marcar límites y manejar las circunstancias, a entenderlas y tomar decisiones más inteligentes.
Es difícil, para qué nos vamos a engañar. Los hijos desafían con más intensidad a sus padres cuando estos intentan hacer acopio de paciencia, en un lucha por ver quién puede más. Y si pierdes el control, pierdes la partida. En tu mano está conseguir mantener tu posición en el tablero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


