5 de junio de 2017

¿Cómo Enfadarnos Menos Y Mejor?

Cuando pierdo el control de mi enfado y no lo sé gestionar positivamente esto es lo que sucede:

- Hace que tomes conclusiones y decisiones demasiado rápido
- Produce más conflictos y peleas
- Nubla el entendimiento
- Hace que pierdas el respeto de los demás y el tuyo
- Destruye relaciones

Aprender a gestionar tu enfado es un paso fundamental para mejorar tu vida

Una de las mayores causas del enfado es la frustracion. Si estamos llenos de idealizaciones inmaduras sobre la vida: todo el mundo me tiene que entender y pensar bien sobre mi, tengo que encontrar el amor perfecto, todo me tiene que salir bien a la primera, seré presa habitual del enfado.

Cuando te enfades busca las causas en tu corazón y libéralas. Ya no eres un niño indefenso. -Ariadna Babarro.

Reacciones inútiles que tenemos como reacción al enfado:

   - El explosivo: sino lo digo reviento.
   - El silencioso rumiador: debería haber dicho/hecho.
   - El mártir: me culpo por ello.
   - El manipulador venenoso: agresividad pasiva, con piedrecitas o se burlan…

¿Qué haces cuando te enfadas? ¿Cómo gestionas tu energía?

   - Tragarlo
   - Ejercicios de respiración- mindfullness.
   - Ejercicio físico.
   - Otros.

Lo primero que tenemos que entender es que es lícito enfadarse y a menudo puede ser una respuesta muy acertada: estoy en mi derecho a enfadarme pero tengo que aprender a gestionarlo sin descargarlo sobre la otra persona.

Enfados infantiles:

   - Todo el mundo me tiene que entender.
   - Todo el mundo me tiene que respetar.
   - No todos los sitios son lícitos para hablar de sentimientos.
   - No puedo evitar todos los conflictos.
   - No puedo evitar que no me quieran.
   - No siempre puedes decir lo adecuado en el momento correcto.
   - Vivir para lo que piensan los demás.

Todos tienen problemas y son tan humanos como tú. Pregúntate al enfadarte: ¿me merece la pena ésto?. Siente tu enfado, pero no hagas daño ni a los otros ni a ti mismo. Gestiona el enfado antes de ser asertivo.

Calcula el precio del descontrol:

   - Decisiones y conclusiones rápidas.
   - Produce más conflictos y peleas.
   - Nubla el entendimiento.
   - Pierdes el respeto tuyo y de los demás.
   - Destruye las emociones.
   - La gente manipula tus emociones y la vida, les das poder sobre ti.

¿Cómo gestionar el enfado?

   - Hacerme responsable de mi enfado: mi enfado es mío.
   - Cuenta hasta 10.
   - Medita.

Ve al corazón del problema y lo liberas, entiéndelo:

  - Comportamiento tosco: enfado con el mundo por tenerlo demasiado idealizado, debemos desenfadarnos, encontrar la raíz.
   - Actitud negativa: corazón atemorizado, debemos trabajar la seguridad y la confianza.
  - Actitud jactanciosa:  corazón inseguro, con miedos, debemos encontrar seguridad y trabajar el autoestima.
   - Actitud hiperactiva: corazón desequilibrado, debemos trabajar el equilibrio.
   - Juicios: corazón culpable, necesitamos trabajar la culpabilidad y sentirnos valorados.
   - Actitud criticona: corazón amargado, debemos ser dulces.
   - Actitud impulsiva: corazón nervioso, debemos trabajar la tranquilidad y la paz.
   - Actitud conciliadora: corazón compasivo.
   - Actitud amable: corazón amoroso.
   - Actitud pacífica: corazón tranquilo.

La vida y las personas son incontrolables, por eso nos gestionamos las emociones y la situación.

  -  ¿Qué hago con la situación? Escuchar el dolor que hay detrás de las palabras y el dolor.
  -  Preguntarnos ¿para qué? Cuando rumiamos el debería haber dicho/hecho.
  -  Preguntarnos ¿me merece la pena esta discusión?
  -  Preguntarnos ¿qué hay detrás del mensaje que me afecta?
  -  Tomarnos un respiro: me encantaría, pero ahora mismo no puedo hablar de esto, ¿hablamos más tarde?
    Humor: reírme de mí mismo.
  -  ¿Qué es lo que quiero en esta situación y qué necesito? ¿Me lo estoy dando yo? ¿Estoy exigiendo demasiado de la situación y de la persona? ¿Cómo me lo doy a mí misma?
  -  Debo cambiar aquello en lo que baso mi identidad para que no sea basado en lo que hagan/digan los demás, no darles poder sobre mí.
  -  Pedir ayuda si es necesario.
                                              Dibujaron un círculo que me dejo fuera
                                                 hereje, rebelde, algo para burlarse.
                                      Pero el Amor y yo tuvimos el ingenio para ganar:
                                         dibujamos un círculo que sí los incluía a ellos.
                                                             Edwin Markham