Las personas que admiro apenas caben en los dedos de una mano.
Son las que observo y escucho en silencio, son las que me enriquecen y
las que casi sin quererlo, me hacen ser mejor cada día. Ahora bien,
ellas ni siquiera se dan cuenta, porque sus corazones sonhumildes y no
comprenden si quiera el alcance de sus ejemplos.
Podríamos decir sin equivocarnos que toda persona necesita a alguien a quien admirar, alguien que le sirva de referente y que le inspire.
No se trata de tomar un modelo, de imitar las palabras de un pensador,
un escritor o un gurú de los medios. Necesitamos también referentes
cercanos.
Hay personas que
aparecen en nuestra vida como traídos por un casual designio en el
momento más adecuado. Son un soplo de aire fresco que reconforta mente y
alma, que encaja en nuestros valores y que se instala en nuestro
corazón casi sin permiso.
Es posible que identifiques a este tipo de personas en algún
familiar, en un amigo o incluso, por qué no, en nuestra pareja. Si es
así, si ya cuentas con esa presencia positiva y reconfortante, no la
pierdas. Atiéndela, cuídala y déjate envolver por cada uno de sus
estímulos positivos.
Suele decirse que hay presencias irrepetibles a lo largo de nuestra vida,
personas que dejan huella. Puesto que todos somos breves inquilinos de
este mundo, no dudes enaprovechar cada instante, cada momento en su
compañía.