Gracias al cariño podemos establecer relaciones de cordialidad con
nuestros seres queridos y todos los que nos rodean. Este terminará
generando una energía positiva que nos puede reportar múltiples
beneficios psicológicos.
Tratar con cariño es tocar con respeto el alma de aquellos a quien
amamos. Es utilizar las palabras y el tono adecuado y, por encima de
todo, es ver a la otra persona como parte de uno mismo.
Zick Rubin fue el primer psicólogo que ahondó en el tema del cariño y en cómo afectaba a nuestras relaciones personales.
