25 de noviembre de 2016

Artículo: La Peor Tormenta Es La Que Creamos En Nuestra Mente

Ciertamente nada es tan terrible en realidad como lo es en nuestra mente. Solemos intensificar, dramatizar y sacar de proporciones lo que nos ocurre, lo que nos ocurrió y lo que nos imaginamos que nos puede ocurrir. Y así damos rienda suelta a nuestra imaginación por lo general para torturarnos, para crearnos tormentas de las cuales nos cuesta salir.

Una vez que lamamos a un pensamiento negativo y hacemos conexión con él, sus amigos de la misma especie le siguen para sumarse a la reunión y cuando nos damos cuenta tenemos una verdadera calamidad exclusivamente en nuestra mente.

No darnos oxígeno en lo que a pensamientos negativos se refiere, nos imposibilita ver las cosas como en realidad son, nos hace sentirnos decaídos y nos impide ubicar las soluciones a las adversidades que pudiésemos estar enfrentando.

Debemos cuidar nuestros pensamientos como el tesoro más importante, de nuestro manejo y control dependerá nuestra paz. Si nos sentimos decaídos, angustiados, tristes, esto es la forma en la cual estamos reaccionando a lo que pensamos y de seguro estamos dejando colar algún pensamiento negativo en nuestra mente.

No se trata de evadirlos o resistirnos a su presencia, se trata de no engancharnos a ellos, no dejar que tengan mayor impacto en nosotros, dejarlos fluir sin mayor efecto.

Te dejo este ejercicio de visualización para que lo practiques antes de dormir y te ayudará a trabajar con tu mente subconsciente: Acuéstate listo para dormir, cierra los ojos y relaja tu cuerpo, haz un recorrido mental por cada una de sus partes comenzando de los pies a la cabeza, en cada parte detente mentalmente, haz una respiración profunda y siente como el peso de tu cuerpo pasa a tu cama.

Cuando culmines la relajación imagina que emprendes un viaje en un globo y te vas elevando sobre algún paisaje que te sea de agrado, toma una mochila que llevas en tu espalda, colócala junto a ti y ve sacando de ella todo lo que te genere rabia, tristeza, temor, angustia, intranquilidad, culpa, etc… cualquier cosa que identifiques en tu vida que esté generando emociones negativas en ti, sácalas, reconócelas y pronuncia mentalmente las siguientes palabras: Perdón, lo siento, gracias, te amo y suéltalas al aire.

Observa cómo se desvanecen ante tus ojos alejándose cada vez más de ti, así con cada una de las cosas, pensamientos, apegos, una vez terminada la liberación de cargas, imagina un suave aterrizaje, sin nada que te pese, tu sueño será muy reparador. Puedes hacerlo con unos audífonos y alguna música relajante si es de tu preferencia, esto ayuda a mantener la concentración en la práctica, evitando que sonidos externos distraigan tu atención.

Casi todo lo que vivimos está asociado a nuestros pensamientos, mientras ellos sean más positivos mejores experiencias crearemos. Lo peor que nos ocurre solo se encuentra en nuestra mente. Vive el presente y calma tu mente.