Artículo: El Hombre Consciente Debe ...

El Hombre consciente debe... Ser un guardián de lo femenino, de la madre tierra y de todas las mujeres.

Debe tener conexión consciente con su propia energía femenina y cómo manejarla.

Debe comprender la diferencia entre energía femenina y feminidad sin sentirse amenazado.

Debe reconocer como una igual a su compañera y dejar amorosamente que ella muestre su brillo, aunque algunas veces brille más que él.

Debe mostrar respeto al resto de las mujeres con las que comparten su vida (Madre, Hermanas, Amigas), esto incluye la sinceridad, la lealtad y la fidelidad, la transparencia, dejar de generar conflicto y confusión hacia las mujeres.

Debe sentirse orgulloso de la sensibilidad y la creatividad y además complementarla con su compañera.

Debe sentir respeto y compartir la ritualidad y el camino del sacerdocio femenino.

Debe tener una forma amorosa y coherente de comportamiento con la mujer y por consiguiente con la Madre Tierra.

Debe comprender el Sexo como un Acto Sagrado y de Amor Absoluto…

Para que esto llegue a suceder, es tarea de todas las Mujeres el que podamos lograrlo; pues como dice la Abuela Margarita (de Origen Maya), “La Misión de la Mujer es Enseñar al Hombre a Amar”, y de esta manera podrá respetarnos y respetar a la Tierra.

Es por esto de suma importancia que las mujeres sanen su Útero y las memorias que en ella acumulamos, pues de lo contrario seguiremos generando y despertando el dolor en los hombres, haciendo que ellos no puedan manifestar su energía femenina de forma equilibrada y consciente, sino con rebeldía y violencia.

La Mujer que sana, sana a su familia, a su compañero y a la humanidad entera, libera a sus generaciones.

Para que despierte ese Guardián que todos los hombres llevan, debemos sanar en nosotras las huellas de violencia y dolor que llevamos en nuestro vientre; así nuestros padres, hermanos, hijos y compañeros podrán convertirse en “Ese Guardián Amoroso” que fue o que fuimos alguna vez.

La Madre Tierra hoy ya no quiere ni matriarcados ni patriarcados, quiere a sus Hijos e Hijas equilibrados conviviendo como iguales en armonía.