Artículo: Es Mejor Perdonar Y Olvidar Que Vivir Con Rencor

De nunca me han gustado las personas rencorosas, yo nunca lo he sido y los que me conocen lo saben, creo que cada uno somos un mundo distinto en el que no siempre tengamos la misma opinión sobre las cosas, por lo tanto si alguien te daña es mejor perdonar y olvidar lo sucedido antes que guardar ese rencor que no nos sirve para nada. El rencor forma parte de esas cosas innecesarias que guardamos en el corazón y que solo son un estorbo, es llevar una carga a nuestras espaldas, la vida es demasiado corta, y aquí venimos a amar y a disfrutar.


Siempre se nos ha dicho que debemos tratar de perdonar a quienes nos hacen daño, pues sólo así podremos estar tranquilos y continuar con nuestras vidas de mejor manera. Y es absolutamente cierto. Perdonar es de almas grandes, pero olvidar es de quienes son valientes y valoran su propia felicidad. Y es lo que tú deberías hacer también.

Porque quien te hace daño no es mejor persona que tú, y tú no serás más débil por perdonarlo. Si perdonas y luego olvidas notarás que las cosas dejarán de dañarte tanto y serás capaz de eliminar de tu vida a esas personas que sólo buscan perjudicarte. Abre tu corazón cuando alguien se disculpe y perdónalo, por muy difícil que sea, por muy fuerte que haya sido el daño que te causó, pues te aseguro que cuando perdones te sentirás más liviano y mucho más tranquilo.


¿Qué pasa si alguien te daña y no te pide perdón? Perdona igual, pero olvida, por mucho que cueste, pues no vale la pena quedarse sufriendo por alguien que no fue capaz de demostrar que te valoraba. Pero tú eres más fuerte, tú eres capaz de demostrar que valoras y respetas tu propia persona y eso es lo que importa. Perdona y olvida, aunque no lo creas esa es la clave para continuar caminando y ser feliz, pues así te desharás de la mochila pesada que llevas en la espalda y que no te deja alzar la mirada hacia el destino que tú quieres.

Porque vivir con la espina en el pecho no te hará bien, ni tampoco hará mal a la persona que te hizo daño. Lo único que provocará un cambio es que tengas el coraje de perdonar y el esfuerzo de olvidar todo lo ocurrido. Así es como debe ser siempre. Acepta las disculpas si te las ofrecen, y si no, olvida y continúa con tu camino sin volver a mirar hacia atrás.