24 de agosto de 2015

Fábula: El Café De La Vida

Lo he dicho, lo digo y lo mantendré, NUNCA te fijes en la "fachada" de las personas, es mejor siempre fijarse en lo que contiene su interior, en su corazón, en su alma, hay que amar a las personas por como son por dentro y no como lo son por fuera, al igual que las tazas de café de esta fábula que pueden ser de muchas formas y maneras, lo importante es el contenido.

 

Un grupo de ex estudiantes, ya muy establecidos en sus carreras, se reunió para visitar a su viejo profesor de la universidad.

Una vez en casa del maestro, la conversación se concentró en quejas sobre el estrés en el trabajo y la vida.
Al ofrecerles café a sus visitas, el profesor fue a la cocina y regresó con un termo de café y una variedad de tazas de:
porcelana, plástico, vidrio, cristal, algunas comunes, algunas caras, algunas exquisitas, y les pidió que se sirvieran el café caliente.
Cuando todos los estudiantes tenían su taza en mano, el profesor dijo:
"Si se han fijado, todas las tazas bonitas y caras han sido tomadas, dejando atrás las comunes y baratas.


Aunque es normal que quieran sólo lo mejor para ustedes, ése es el origen de sus problemas y estrés.
Lo que en realidad querían era café, no la taza, pero conscientemente tomaron las mejores tazas y las estuvieron comparando con las tazas de los demás.
"Fíjense bien -prosiguió-: La Vida es el café, pero sus trabajos, el dinero y su posición social son las tazas.
Las tazas son sólo herramientas para sostener y contener Vida, pero la calidad de la Vida no cambia.
"A veces -concluyó-, al concentrarnos sólo en la taza, dejamos de disfrutar el café que hay en ella.

Por lo tanto, no dejes que la taza te guíe... mejor goza el café".